Soy técnico electricista y frigorista de formación, con una trayectoria profesional diversa en sectores como las instalaciones, la logística, la agricultura y la gestión.
Durante años lidié con problemas de salud crónicos (alergias, trastornos digestivos, cólicos renales) que la medicina convencional no lograba resolver.
Un diagnóstico erróneo derivó en una peritonitis grave, y fue entonces cuando decidí tomar el control de mi bienestar.
Me formé en nutrición moderna y empecé a integrar hábitos como la regulación de los ritmos circadianos y del sueño, el ayuno intermitente, la exposición al frío… y, finalmente, el análisis profundo de la contaminación electromagnética (CEM).
Fue en la formación con Gems Academy donde comprendí el impacto invisible que los campos electromagnéticos pueden tener sobre la salud humana.
En muchos de mis síntomas —desde el tinnitus hasta el bruxismo—, tras implementar cambios en mi entorno, experimenté una gran mejoría.
Esto me motivó a ayudar a otras personas a recuperar su bienestar protegiendo sus espacios.
Hoy realizo mediciones y asesoramientos personalizados para reducir la exposición a CEM, combinando mi base técnica con un enfoque humano y holístico de la salud.
La contaminación electromagnética no es una teoría, ni un miedo infundado. Es una realidad medible, con efectos que muchas personas ya sufren. Sin embargo, sigue ignorada por gran parte de la sociedad, las autoridades y la medicina oficial.